... que toda mujer debe conocer son los aspectos importante de la nutrición en el embarazo, pues la comprensión adecuada de los conceptos de alimentación, dieta es la base de la práctica correcta del acto de comer. En general, los conceptos de alimentación y dieta tienen que ver con decisiones que están a nuestro alcance, de ahí que podemos hablar de una alimentación o dieta apropiada o saludable.
En cambio, el concepto de nutrición abarca una serie de procesos orgánicos que no dependen de la voluntad de los seres humanos ya que involucra el funcionamiento apropiado de los órganos y sistemas que participan en el aprovechamiento de los nutrientes.
Las características de una dieta balanceada son:
- Adecuada, es decir, debe ajustarse a la etapa de la vida, sexo y estado funcional de la mujer, por ejemplo, el embarazo implica la necesidad de modificar la composición de la dieta.
- Suficiente, que proporcione las cantidades de energía y nutrientes que las células de los tejidos y órganos del cuerpo puedan necesitar.
- Variada, en la dieta deben figurar categorías alimentarias procedentes de diferentes fuentes, por ejemplo, animales y vegetales, que, en conjunto, satisfagan las demandas energéticas de células y tejidos.
- Equilibrada
lo cual significa que cada componente nutricional debe estar presente en la dieta en determinadas cantidades absolutas y relativas.
Las metas nutricionales durante el embarazo apuntan a dos objetivos principales: mantener la salud materna, evitando el consumo excesivo de nutrientes y minerales y, prevenir a toda costa la desnutrición fetal. Es importante conocer que una nutrición deficiente, con frecuencia se asocia a otros factores de riesgo como el consumo de sustancias tóxicas y la falta de acceso a fuentes nutricionales apropiadas.
En general, la ganancia de peso media recomendada durante el embarazo para mujeres que no tienen restricciones, debe ser de 12,5-12,8 kg. La medida de referencia debe tomarse antes de la semana 13. En la actualidad, el índice de masa corporal (IMC= peso (kg)/talla (m²)) es un parámetro muy confiable para fijar los objetivos de ganancia de peso, de tal manera que, por ejemplo, una mujer con un IMC normal, entre 18.8 a 25.6, no debería ganar más de 12.6 Kg durante todo el embarazo.
A continuación, una breve descripción de lo que se necesita:
Proteínas: tienen función reparadora y ayudan a mantener la estructura de órganos y sistemas.
Grasas: tienen gran importancia por su alta densidad energética y participan en la síntesis de sustancias que tienen un papel activo en la defensa del organismo. Se requiere en la dieta que el 15 a 30% de la energía recomendada provenga de grasas.
Carbohidratos: la función principal de ellos consiste en proveer energía. Su suministro depende de los valores fijados para la ingesta total de energía de proteínas y carbohidratos, oscilando en 60% de la energía total recomendada.
Vitaminas y Minerales: Las vitaminas y minerales son compuestos indispensables para el crecimiento, desarrollo y mantenimiento del organismo humano, pero que se necesitan adquirir a través de la alimentación ya que este no tiene la capacidad de sintetizarlos. De ellos cabe destacar los siguientes:
Vitamina A: es esencial para una visión normal, el crecimiento, la diferenciación de los tejidos corporales y la integridad del sistema inmune. Su déficit se asocia a partos prematuros, retraso del crecimiento intrauterino y bajo peso al nacer. Se pueden encontrar los alimentos de origen animal como hígado, huevos y productos lácteos, ciertos vegetales como la zanahoria, espinacas y lechugas, y frutas amarillas como el mango.
Folatos: el ácido fólico tiene vital importancia para la división celular y el crecimiento. Son fuentes ricas de este, el hígado, las carnes, el huevo, las leguminosas, los cereales integrales, vegetales y diversas frutas como el melón, el plátano y los cítricos.
Hierro: En la actualidad, se dispone de suficiente evidencia que relacionan la anemia por déficit de hierro con prematuridad y bajo peso al nacer. Si bien los requerimientos diarios son relativamente bajos durante el embarazo, su consumo es indispensable.
El conocimiento de estos principios básicos debe acompañarse de la práctica de preparar los alimentos considerando factores como tiempo y forma de cocción para obtener los mayores beneficios.
La nutrición durante el embarazo es un tema apasionante y extenso, sin embargo, a pesar de que existen muchas fuentes de consulta, ninguna de ellas reemplaza la opinión del experto y la atención personalizada de las necesidades de cada mujer por parte de su médico Gineco-Obstetra.